Los estudios que han examinado hasta la fecha la asociación entre el consumo bajo-moderado de alcohol con diversas funciones cognitivas han arrojado resultados contradictorios.
En este contexto, se llevó a cabo un estudio con el objetivo de investigar sobre la asociación entre el consumo bajo-moderado de alcohol−entendido como < 8 bebidas por semana para mujeres y < 15 bebidas por semana para hombres− y la trayectoria de la función cognitiva o las tasas de cambio en la función cognitiva desde la mediana edad hasta la edad avanzada en adultos estadounidenses.
Para ello se diseñó un estudio de cohortes prospectivo con participantes del Health and Retirement Study (HRS), que constituían una muestra representativa a nivel nacional de adultos de EE.UU. El seguimiento medio de los pacientes del estudio se alargó hasta los 9,1± 3,1 años. En total, se incluyeron 19.887 participantes que disponían de evaluaciones de su función cognitiva llevadas a cabo en el HRS desde 1996 hasta 2008 y que habían participado en al menos 3 encuestas bienales. La edad media de los participantes fue de 61,8±10,2 años, de los que 11.943 (el 60,1%) eran mujeres. El análisis de datos se realizó de junio a noviembre de 2019.
Se valuaron las trayectorias y las tasas de cambio anuales para los dominios cognitivos del estado mental, el recuerdo de palabras y el vocabulario y la puntuación cognitiva total, que incluyó la suma del estado mental y la puntuación sobre el recuerdo de palabras. Los participantes se agruparon en 2 tipos de trayectorias de la función cognitiva: una trayectoria consistentemente baja (que representa puntuaciones cognitivas bajas durante todo el período de estudio) y una trayectoria consistentemente alta (que representa puntuaciones cognitivas altas a lo largo del período de estudio).
El consumo de alcohol bajo-moderado se asoció significativamente con una trayectoria de función cognitiva alta y una tasa más baja de deterioro cognitivo. En comparación con los abstemios, los bebedores bajos-moderados presentaron una menor probabilidad de una trayectoria baja para la función cognitiva total (Odds Ratio [OR]: 0,66; IC del 95%: 0,59-0,74), menor estado mental (OR: 0,71; IC del 95%: 0,63-0,81), menor memoria léxica (OR: 0,74; IC 95%: 0,69-0,80) y menor vocabulario (OR: 0,64; IC 95%: 0,56-0,74) (todas las P< 0,001). Además, el consumo de alcohol bajo-moderado se asoció con una disminución de las tasas anuales de disminución de la función cognitiva total (Coeficiente β: 0,04; IC del 95%: 0,02-0,07; P= 0,002), estado mental (Coeficiente β:, 0,02; IC del 95%: 0,01-0,03; P= 0,002), recuerdo de palabras (coeficiente β: 0,02; IC 95%: 0,01-0,04; P= 0,01) y vocabulario (Coeficiente β: 0,01; IC 95%: 0,00-0,03; P= 0,08). Finalmente, la dosis de alcohol consumida presentó una asociación en forma de U en todos los dominios de la función cognitiva de los participantes, con una dosis óptima de 10 a 14 bebidas por semana.
En conclusión, estos hallazgos sugirieron que el consumo de alcohol bajo-moderado se asocia con un mejor estado de cognición global.

Fuente: JAMA Network Open